RESPUESTA DE UNA MUJER
Homenaje a Sergei Esenin y su poema
"Carta a una Mujer"
Usted no se acuerda, Sergei.
Usted, claro, de minucias no se acuerda.
Cuando arrodillada yo,
junto a su lecho,
posaba una y otra vez
paños fríos en su frente.
Sufría usted, claro, de esas fiebres agobiantes.
De las que no se sufren, naturalmente,
por una simple mujer. Se sufren
por el dolor universal.
Querido:
Usted no me amaba.
Cómo pudo si no, ignorar que yo,
junto a usted en el gentío
comprendía perfectamente lo que se avecinaba.
Usted recuerda mi angustia, dice.
Mi angustia pobre de
muchacha
de ojos cansados y espalda fiera.
Me recuerda, dice, en su carta,
y le complace comunicarme
que no rodó por la pendiente.
Que ahora
no me haría sufrir como entonces.Querido:
Tampoco me ama usted hoy.Usted
aún no me conoce.
Dice que no soy la de ayer
y que usted a mi no hace la menor falta.
Pobre amigo mío
que jamás me olvida,
que jamás olvida.
Que sigue dispuesto, por la Causa,
a ir al fin del mundo.
Pero, querido, usted,
no sabe nada.
No sabe que lo perdoné enseguida
y
que lo necesito con demencia.
Que sigo, cada noche, caminando por la estancia
mientras lo riño -a usted a la pared pegado - lo riño.
Lo riño y le suplico,
le suplico,
que me permita rodar
con usted por la pendiente.