27/07/2007

EL ABISINIO

Uno de esos días en que uno va a pagar proponiéndose no comprar nada, me encontré en aquella supertienda con una buena y otra mala noticia. La buena era que los libros estaban rebajados en 50% y algunos incluso en un 60%. Me llamó la atención un libro grandote, tapa dura, letra grande y que con la rebaja (60) quedaba a un precio ridículo. Impreso en España (Madrid, no Barcelona) y que en su segunda página se leía, curiosamente, "La traducción de este libro ha recibido ayuda financiera del programa Ariadna 1998 de la Unión Europea" ...Plop... Y claro que lo compré. ¿Qué esperaban?

Se llama, El Abisinio, y su autor es un francés: Jean-Christophe Rufin. Es su primera novela. Espero sí, que no sea como las de Noah Gordon: la primera buena y las otras, con poco trigo.

La leí de un tirón, como se leen los libros con letra grande y me gustó bastante. Varias veces quise ahorcar a la traductora o acusarla con la Ariadna pero, en fin, es lo que hay... Viajé por África con el protagonista disfrutando de sus aventuras, tanto como para perdonarle algunos detalles no muy históricos.

Ah ¿la mala noticia? Sí, me olvidaba: si están vendiendo los libros con 50 o 60% de rebaja, obvio que están matando la librería...

Mala, muy mala noticia...

Posted by cecilia castillo at 04:45:31 | Permanent Link | Comments (3) |

04/07/2007

LADRONES DE TINTA (Qué buen título)

Ladrones de tinta - Alfonso Mateo-Sagasta

Me gustó el libro. Me gustó desde el principio.
Simpático el personaje de Isidoro Montemayor (perdón,
Don Isidoro). No es un repartidor de mandobles, por el
contrario, sabe cuando debe retirarse. Es orgulloso,
pero prudente, sabe que muchas veces doblarse un poco
es mejor que quebrarse. Me gusta su humanidad, su
compasión, que no es la de la lágrima fácil (que lo
diga la ahijada de Garcilaso). Y su oficio,
"Gacetillero", no lo conocía...
Feliz encuentro con esos mónstruos, Cervantes,
Góngora, Quevedo, de Vega, en la intimidad de sus
pesares y quebrantos, haciéndose con eso más grandes,
porque más cercanos. Me gustó Góngora diciendo
"escribo para inteligentes". Pobre Don Luis,no sabe
que de esos, hay cada vez menos.
Agradable en lenguaje en que el libro está escrito,
aunque, por cierto, no está libre de escollos,
"jaque", "cierto", "letuario" y muchas otras palabras
requirieron de una urgente y desesperada consulta.
Me llamó la atención la forma en que el autor es capaz
de describir algunas situaciones digamos, íntimas y
comprometedoras, sin caer en lo grotesco.
Interesantes también algunos detalles como el origen
de "la blancura de los dientes" o la venta de "la
segunda".
Dicen los detractores de este libro, que son muchas
sus quinientas páginas, que hubiese bastado con
trescientas. No es verdad, las páginas están justas,
no falta ni sobra ninguna.

Enviado por Recaredo

Posted by cecilia castillo at 19:54:36 | Permanent Link | Comments (3) |